Bajo una intensa lluvia, entre música de mariachi y banda, y acompañado por cientos de personas, Zenyazen Escobar García regresó este domingo a la tierra que lo vio nacer para recibir el último adiós.
Más de 600 personas participaron en el cortejo que partió después de la misa de cuerpo presente y avanzó por las calles de Río Blanco hasta el panteón Salvador Gonzalo García, donde finalmente fueron sepultados los restos del exsecretario de Educación de Veracruz.
El cuerpo llegó al municipio alrededor de las 13:40 horas, procedente de Xalapa, donde había sido velado desde el viernes en la funeraria Bosques del Recuerdo, luego de confirmarse su fallecimiento el 4 de septiembre.
Desde antes de su llegada, familiares, amigos, integrantes del magisterio, compañeros de su trayectoria política y ciudadanos se concentraron para acompañarlo en la ceremonia religiosa y posteriormente en su último recorrido.
La misa estuvo marcada por el silencio, las lágrimas y los recuerdos de quienes coincidieron con Escobar García durante su paso por el magisterio y, posteriormente, en la vida política de Veracruz.
Al terminar la ceremonia comenzó el cortejo hacia el cementerio. Lo que inicialmente era un recorrido para acompañar el féretro se convirtió en una larga caminata bajo la lluvia.
Un fuerte aguacero sorprendió a los asistentes, pero ninguno de los cientos de ciudadanos que caminaban detrás del féretro decidió abandonar el trayecto. Con paraguas, impermeables y algunos simplemente soportando el agua, la multitud avanzó por las calles de Río Blanco hasta llegar al panteón.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió durante las despedidas de sus familiares.
Su esposa, la magistrada Liliana López, recordó la estrecha relación que Zenyazen mantuvo con el magisterio y su participación en distintas causas relacionadas con los trabajadores de la educación a lo largo de su trayectoria.
También su madre tomó la palabra para recordar al hijo que vio crecer desde sus primeros años. Entre lágrimas, habló de los sueños y promesas que Zenyazen hizo cuando era niño y que, con el paso de los años, consiguió cumplir.
Su hija Darián Escobar también dedicó unas palabras a su padre, a quien recordó como su héroe y como el hombre que desde pequeña le hizo promesas que, dijo, muchas veces logró convertir en realidad.
La música acompañó el último tramo del recorrido. El mariachi y la banda se hicieron presentes mientras el cortejo avanzaba hacia el cementerio, en medio de flores, aplausos y muestras de afecto de quienes decidieron acompañarlo hasta el final.
En el panteón también estuvieron presentes integrantes de la clase política veracruzana, entre ellos Juan Javier Gómez Cazarín, Corina Villegas Guarneros y el exgobernador Cuitláhuac García Jiménez, además de legisladores, exfuncionarios, representantes del magisterio y personas cercanas al exdiputado.
Finalmente, el féretro fue llevado hasta el lugar donde descansarán sus restos. La lluvia continuaba mientras familiares y amigos permanecían alrededor de la sepultura.
Río Blanco despidió así a uno de sus personajes más conocidos de las últimas décadas: un maestro que llegó a ocupar la titularidad de la Secretaría de Educación de Veracruz, además de desempeñarse como diputado y participar activamente en la vida pública del estado.
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